Farallones: central que promete revolucionar el proceso del café

DelosAndes Cooperativa con el apoyo de la Industria Colombiana de Café, Colcafé, inauguraron en el corregimiento de San Bernardo de los Farallones, Ciudad Bolívar, Antioquia, una moderna central que promete cambiar la forma en la que se realiza tradicionalmente el proceso de la caficultura en Colombia.

Según sus directivos esto se debe a que modificaría desde el estilo de vida del caficultor hasta la manera en la cual opera la producción del grano, pasando de un sentido individual a uno colectivo.

El proyecto fue concebido para mejorar el proceso de beneficio de café cereza en tres componentes esenciales: económico, ambiental y social; además de aportar calidad al producto.

Lo económico tiene que ver con que los caficultores obtendrán una prima especial por la calidad del grano, esto sumado al hecho de que al no tener que beneficiar el producto tendrán más tiempo para dedicar a otros cultivos lo que potencialmente aumentaría sus ingresos.

En lo ambiental el avance esta en que al centralizar el proceso en la planta se cerrarían los beneficios individuales y por ende no existiría contaminación de cuencas y micro cuencas en cada finca; la central realizará un tratamiento especial a las aguas residuales para posteriormente entregarlas con un PH neutro a la quebrada más cercana a la planta.

Finalmente, el tema social que está relacionado con una mayor cantidad de tiempo libre y la reducción de la deserción escolar en época de cosecha, calculada en 5%.

La central, que atenderá principalmente a caficultores con menos de 15 hectáreas, está diseñada para adquirir el grano que se produce en 612 fincas del suroeste antioqueño y procesará diariamente unos 90 mil kilogramos de café cereza. La inversión fue cercana los 8.500 millones de pesos de los que 1.800 provienen de Colcafé ‑compañía del grupo Nutresa‑ y los restantes 6.700 de la Cooperativa y sus 3.600 asociados.

El arquitecto Camilo Restrepo Parte, creador del diseño arquitectónico de la planta, afirmó que la construcción busca generar un valor humano y de capital muy fuerte para los habitantes, así como ahorrar tiempo y recursos al evitar la instalación de sistemas mecánicos de extracción de aire caliente y aprovechar al máximo la iluminación natural.

Con la centralización del beneficio se ahorrarán 25 mil metros cúbicos de agua en relación a la capacidad de las tareas individuales de los caficultores,  ya que en cada finca se emplean entre 40 y 50 litros del líquido para obtener un kilo de café seco, mientras que en la central solo se emplearán entre 5 y 8 litros.

Fuente: www.cronicadelquindio.com

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